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“ Desde los tiempos inmemorables, nuestro creador, Mamü Kaku Serankua, nos puso en el ombligo de mundo a las cuatro tribus que habitamos Niumekë Quekü, dándolos la orden de preservar y cuidar desde allí a la Madre tierra, que nos cuida y nos alimenta y que con amor todo nos brinda.

Ika, Sanka, Koguis, y Kankuamos, hemos desde entonces cumplido esta función. Mientras los unos agradecen ceremonialmente al sol, los otros lo hacen con la montaña, unos y otros, sin depender entre ellos, lo hacemos a toda la naturaleza, manteniendo de esta manera el equilibrio del planeta, que recibe de cualquiera de nuestras tribus, la energía, el pagamento que lo alimenta y que en nosotros es fuego, aire, agua y tierra, al igual que en ella, lo que le permite mantenerse con vida, de la misma manera que ella lo hace con nosotros.
Importante mandato nos han dado Serankua, quien conociendo el olvido del hombre civilizado, nos puso en el centro del planeta, para que ahora, desde los cuatro puntos de la Tierra, se nos observe y se entienda, que ella depende de nosotros, tanto como nosotros de ella, de allí la importancia de mantener nuestra función, que consiste en mantener eternamente vivo el espíritu de nuestra cultura.” |